Los primeros nativos de la isla creían ciegamente en Make Make, el Dios supremo de todo el universo y quien se sentía muy solo en el mundo.

Tras haber creado la tierra sintió que algo le faltaba. Mientras reflexionaba sobre la soledad mirando su reflejo en el océano, un pájaro se posó en su hombro. Fue en ese momento que muy sorprendido por la valentía de esta criatura, Make Make decidió unirlo con su forma y dar origen al primer hombre (mitad humano, mitad pájaro).

Este hombre pájaro sería una especie de Dios dentro de la tierra, pero Make-Make sentía que aún faltaba algo. Fue así que decidió crear a un hombre igual a el, tanto en cuerpo y mente. Tomó unas piedras volcánicas, pero no lo logró. Trató de hacerlo con el mar, pero nada, nuevamente fue un fracaso. A punto de rendirse, tomó arcilla roja, la moldeó con forma humana y por fin sus resultados fueron satisfactorios, ¡logró crear al hombre!

Pasado un tiempo y viendo la soledad de su creación, tomó una de las costillas de la primera persona y creó a su pareja, la mujer.

Esta leyenda toma mucha relevancia dentro de la cultura Rapa Nui, quienes glorifican y dan culto a través de bailes y ceremonias, a Tangata Manu, el hombre pájaro y la primera creación de su dios.

Fuente: Parque Nacional Rapa Nui

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