1. No es solo danza

El flamenco es una forma de vida. Sí, parece algo cliché pero es la verdad. Hay libros que incluso hablan de una “antropología del flamenco”. Es lógico porque también es un lenguaje… entonces quienes hacemos flamenco nos entendemos cuando decimos que nos sentimos “por soleá” o que hacemos contras al subir las escaleras junto con alguien más. Hacer flamenco es hacer música con los pies, con las manos, con todo el cuerpo y alma.

2. No es exclusivamente español

El flamenco en realidad proviene de una mezcla enorme entre culturas gracias a los gitanos que tienen su origen en la India, y al intercambio cultural que hubo con América. Por un lado, los ritmos y escalas provenientes de Asia (india) y la influencia que por antonomasia debía haber en el sur de España por la parte mora, y por el otro, las melodías y cadencias de América que tomaron y re-interpretaron a su aire. Todo esto conforma lo que conocemos como flamenco, y después claro, la evolución que ha tenido con los años ha sido Gracias a la mezcla con músicas internacionales que llegaban a España a través de la tecnología.

 

3. Japón tiene más escuelas que España

Por extraño que parezca, los asiáticos han absorbido lo mejor de este arte gracias a su expresividad y han creado muchas academias y tablaos donde representantes de este arte pueden ir a dar clases y funciones. Además, los japoneses han demostrado ser de los mejores estudiantes también en las academias españolas.

 

4. Uno de los festivales más grandes es mexicano

Este es Ibérica Contemporánea, que se celebra cada dos años en la ciudad de Querétaro por parte de la academia ProArt. Se invita a distintos maestros de danza y músicos. Muchos de ellos han dicho que es igual o mayor la afición que han visto aquí que en España.

 

5. No necesitas ser delgad@ para bailarlo

Incluso puede resultar más fácil si no tienes un cuerpo de bailarina de ballet. ¿Por qué? Porque se baila muy a tierra. Esa pesadez que tantas bailaoras gitanas saben darle, para alguien delgado puede resultar difícil emular. Hay movimientos muy circulares, utilizando las caderas, alargando los brazos, recurriendo a mucha fuerza y brusquedad para dar rapidez. Esto no quiere decir que si tenemos sobrepeso no importa, porque las rodillas resienten mucho el zapateado y el tener sobrepeso puede ser un problema para esto, pero a diferencia del ballet en el que la constitución por genética es muy estricta, aquí las caderas anchas y piernas gruesas no son un problema.

 

[author] [author_image timthumb=’on’];oh=24830284b810962d9779ae538d90d64f&oe=5C24E44B[/author_image] [author_info] Autor: Rose García. Nace el 31 de mayo de 1996 en la Ciudad de México. Desde pequeña se interesa en el mundo de la música y las artes. Hace 5 años comienza sus estudios de baile flamenco con la maestra Susana Aguirre, pasando por Lya Morgana y Pepe Bramasco, quien también es su maestro de cante. A principios del 2018 realizó una serie de transmisiones a través de la página “Hey Dance”, hablando sobre lo que es el flamenco y así dándole difusión. Actualmente se encuentra estudiando el séptimo semestre de la carrera de Comunicación y gestión de la cultura y las artes en la Universidad de la Comunicación y simultáneamente se dedica al cante y baile flamenco, con lo cual complementa los dos conocimientos. Continúa sus estudios de baile con el maestro Ricardo Osorio “El Niño” y tiene funciones frecuentemente con varios de los grandes exponentes flamencos de este país.[/author_info] [/author]


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